VINO: El Secreto del "Terroir" Imagina que la vid es un artista y el terroir es su escenario, sus herramientas y su musa.

Seguramente has escuchado la palabra terroir y suena a algo técnico o exclusivo de expertos.

Pero la realidad es mucho más fascinante, es una combinación mágica e invisible de factores que deciden qué vas a sentir en tu copa antes siquiera de descorchar la botella.

-Imagina que la vid es un artista y el terroir es su escenario, sus herramientas y su musa.

- Entre los factores que forman el Terroir, debo comenzar con el clima, la energía vital.

-No es solo si llueve o hace calor, son las horas de sol las que impactan directamente a la uva.

- El sol dicta cuánta azúcar y, por ende, cuánto alcohol desarrollará el fruto, mientras que las noches frescas ayudan a mantener la acidez y frescura.

-El segundo factor clave es la topografía, el lugar exacto en el mundo donde se cosecha la vid.

-La altitud y la inclinación del terreno no son casualidad. Una viña en una ladera recibe el sol de forma distinta a una en el valle, y la altura puede hacer que un vino sea vibrante y elegante en lugar de pesado.

- El tercer factor es el suelo, el sistema de soporte de la vid. El suelo es responsable de los minerales y sobre todo del drenaje. Una vid que tiene que "sufrir" un poco buscando agua en la profundidad suele dar uvas con mayor concentración y carácter.

Por último, mencionamos el factor humano, el director de orquesta que se encarga de cuidar el desarrollo de la vid. Aquí es donde la ciencia se vuelve arte. El ser humano interviene de tres formas críticas:

-      La poda que controla calidad y cantidad; menos uvas por planta suele significar mayor intensidad.

-      Sistemas de conducción donde se organizan las hojas para optimizar la fotosíntesis y proteger los racimos.

-      La vendimia que es el momento de máxima tensión. Decidir cuándo cosechar es buscar el equilibrio perfecto entre azúcar y acidez. Un día de diferencia puede cambiar el perfil del vino por completo.

-  Para el consumidor común, estos detalles son invisibles.

- Pero una vez que entendemos que el vino es el resultado de un lugar geográfico específico abrazado por la mano del hombre, dejas de beber "sólo vino". Empezarás a notar por qué prefieres un vino de clima frío sobre uno cálido o por qué la elegancia de un viñedo de altura te cautiva.

Conocer el terroir es, finalmente, la clave para definir tu propio gusto.

BUENA NOTA la próxima vez que brindes recuerda, no solo estás bebiendo uva fermentada, estás bebiendo un pedazo de tierra y la historia de quien la cuidó.

 

Fuente: Ivone M. de Buena Nota





 

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